Retazo

Aquella ciudad, calle, rincón donde nos conocimos una tarde de septiembre. Rodeados por tanta gente, y sin embargo, nuestras miradas se cruzaron a la velocidad de la luz.

Tus pupilas parecían parte del paisaje tan espectacular de aquel pueblo de montaña en el que veraneaba en mi infancia. Sonreíste y mi mundo se vino abajo. Bombardeaste cada retazo de mí. Me hiciste alguien nuevo en un parpadeo, y jamás volví a sentirme como lo hacía antes.

Mis pasos se dirigían sin descanso hacia ti, y la calle se convirtió en el más eterno camino que había recorrido nunca. La gente llenaba la acera y se movía en todas las direcciones. La lluvia cubría mis hombros, y una marea de paraguas me impidió verte por unos segundos.

Cuando llegué al lugar donde estabas, habías desaparecido; como si te hubieses convertido en bruma y hubieras huido con las nubes hacia otra parte. Te busqué por todos lados y entre la multitud hasta darme por vencido.

Me giré frustrado hacia el escaparate que observabas minutos antes. Estaba lleno de cruasanes, muffins, tartas, macarons… Y al fondo de la cafetería estabas tú con dos cafés en la mesa.

Me miraste de nuevo con aquellos ojos, y me indicaste con un gesto que me sentase a tu lado.

Desde ese día me gusta el café, y desde ese instante no he vuelto a dejarte escapar.

-Estrella Fugaz. 

Tres

Pongámonos cómodos, que la historia es larga. Éramos sólo tú y yo en aquella playa, donde las olas mecían el horizonte. El sol nos molestaba en la cara y hacía que la arena ardiese bajo nuestros pies, al caminar sobre ella.

Todo era perfecto en esa isla de ensueño, donde pude descubrir el amor y vivir contigo. Pero llegó el día en que todo eso cambió. En la orilla encalló un joven náufrago de ojos azules y piel tostada por el sol.

Allí se hallaba desorientado, pidiendo ayuda y nosotros fuimos hasta él. Le dimos comida, agua, ropa y compañía. Ahora éramos tres en aquella bahía perdida. Para mí ya no era un lugar de ensueño, sólo una ratonera que cada vez me hacía perder más los nervios.

Nuestro nuevo amigo ya no nos dejaba estar juntos, y a ti cada vez te interesaban más aquellos ojos azul oscuro.

Un día partí temprano a coger algo de leña, y cuando volví no había rastro ni de ti ni de ella. Eché la vista al mar, y allí a lo lejos, vi que el horizonte borraba el rastro de un barco cuyos tripulantes os rescataron.

Ahora sólo quedo yo en esta isla desierta, la que me dio el amor y a la vez me lo quitó sin darme cuenta. Porque hay quienes les das la mano y te cogen el brazo; y luego está ese maldito náufrago que te quita hasta lo más sagrado.

Llegué a arrepentirme de haberle salvado la vida, pues él…

Me había robado la mía.

-Estrella Fugaz.

Suspiro

El insomnio de verano,

ha llegado hasta mi cama.

Se oye un grito susurrando

y paseándose en pijama.

La almohada se queja,

el viento golpea la ventana.

Ya no queda más remedio

que esperar hasta mañana.

La inseguridad es un peso que te impide caminar y el miedo, los grilletes que te mantienen sujeto. ¿Por qué se ríen de él/ella si es igual que el resto? ¿Por qué la sociedad tiene que mandar sobre sus sentimientos?

El amor es demasiado bonito como para esconderse en un armario.

Quizás no se pide tanto, sólo respeto. Que cada cuál viva su vida sin tener que hacerlo con miedo… Sí, miedo al desprecio, insultos y miradas constantes. Reprimiendo que se quieren, mientras otros se atreven a juzgarte.

Un día escuché por ahí, que el mayor acto de amor es dejar que todo lo que hay a nuestro alrededor actúe libremente.

No es algo complicado. Si no te gusta algo, simplemente respétalo y mira hacia el otro lado en lugar de ir contra él y que acabes por destrozarlo.

Recuerda: Somos personas, no piedras. Hay sentimientos de por medio, autoestima y una vida que cada uno hace y deshace a su manera.

Nada más que decir.

Inspiro.

Espiro.

Suspiro.

-Estrella Fugaz.

 

*Dedicado al orgullo LGBT.

 

 

 

 

 

 

 

Revuelto

El mar.

Refugio de secretos que se mecen con la marea, contenidos en botellas de cristal, o son borrados en la arena. Quién fuese ola que rompe en la orilla, para besarte los pies y que luego, me eches la culpa de haberte hecho cosquillas.

Cada grano de arena es un sueño frustrado, cuyo dueño tiene nombre y apellido. La espuma de las olas, es la rabia acumulada de esta gran masa de agua, que lucha contra toda esa basura que ha colonizado sus fronteras.

El horizonte es el bolsillo, que en cada atardecer, resguarda al sol hasta la mañana siguiente. La luna es la amante que cada noche, deja una estela iluminada y llena de versos escritos en un idioma que sólo entienden los marineros.

Siempre me dijeron que el azul del agua, es el reflejo del cielo. Pero cada día estoy más segura que los océanos copiaron a escondidas el color de tus ojos por envidia. Deberías reclamar a los dioses del mar que te lo devuelvan, o por el contrario, dejar que toda la humanidad disfrute cada día de esa vista (nunca mejor dicho).

Desde entonces, el mar…

está revuelto.

-Estrella Fugaz.

 

Tinta

Malditas gotas de tinta. Están manchando esta hoja en blanco, intentando a cada trazo plasmar algo que tenga sentido, entre todo este desorden que, hoy por hoy, son sus pensamientos.

Un torbellino de letras expresan la mayor de las soledades, a pesar de estar rodeadas de tantas otras. Juntas crean palabras, frases, textos improvisados por unas manos temblorosas, que tienen miedo a la voz que les dicta cada cosa que han de escribir.

La tinta ya se está secando. La página está repleta de confesiones incofesables que ahora son dueñas del papel y de cualquiera cuyos ojos encarrilen una tras otra cada línea. Devorando intimidades de quien sólo quería sacarlas de uno mismo, para quitarse algún peso de encima.

Es lo que tiene escribir.

Ella es de las personas que piensan que a esta vida se viene a contar historias, no calorías. Que no hay amor suficiente que llene por completo un vacío.

Siempre la tacharon de pesimista, cuando en el fondo sólo se sentía algo más realista que el resto…

-Estrella Fugaz.

 

 

 

El blog cumple 1 año

¡Hola! No, no me he equivocado. Sé perfectamente que hoy no es lunes, que no toca publicar… Pero es que hoy es un día especial, ya que se cumple un año desde que creé este blog.

Han pasado un millón de cosas tras estos 365 días. La página está llegando ya a 2.500 visitas y cuenta con 19 seguidores wordpress y otros anónimos a los que agradezco cada una de sus lecturas, likes y comentarios.

Con esta, son ya 73 las entradas publicadas, y las que aún están por llegar. Pronto retomaré mi abandonado canal de YouTube (EstrellaFugaz7), donde intentaré innovar un poco.

La página de Facebook (Deseos de una Estrella Fugaz) está llegando a los 400 seguidores, en Twitter la cosa va algo más despacio (EstrellaFugaz_7) y por último mencionar el reciente Instagram donde, además de anunciar los textos de la semana, estoy subiendo microcuentos. Os animo a visitarlo aquí: EstrellaFugaz_7

Espero que el año que ahora empieza, esté cargado de sorpresas y sobre todo de nuevas historias que contar.

Muchas gracias a todos por hacer de mis escritos algo más que letras, porque sin lectores no hay escritores.

Porque sin vosotros, mis palabras no tendrían sentido.

-Estrella Fugaz.

Simio

Mis manos sienten vacío cuando tus dedos no se entrelazan entre los huecos que dejan los míos, y los lunares de tu espalda se mueren de frío porque no hay nadie que los bese. Los rizos caen en mi cara como espirales de pasta, esperando a que alguien los aparte y acaricie este rostro pálido.

No quiero que bailes con otra que no sea yo.

Sigo sin entender por qué un sentimiento se lo puede comer el tiempo y sin avisar. Quizás debería haber preguntado antes de partir, o tal vez esté sumido en un profundo sueño del que algún día va a despertar…

Pero puede que ya sea tarde.

La vida va evolucionando según los acontecimientos, y en muchas ocasiones somos nosotros los que nos quedamos atrás, rezagados… Esperando que alguien nos tienda su mano y nos impulse de nuevo hacia delante. Pero muchas veces nos quedamos parados y ese impulso no llega.

El olvido nos envuelve en su espiral.

Sí, mío siempre es el delito por haberte abandonado cuando más me necesitaste.

-Estrella Fugaz.

Camino

Un paso, otro más… ¿Retrocedes?, no importa porque también es avanzar. No creas que el camino sólo tiene un sentido y una dirección, también posee senderos, ramificaciones. Muchas nuevas historias quizás te esperan o, tal vez, sean puras fantasías y aquello que parecía un sueño, simplemente escondía una ruta peligrosa como un acantilado.

Pisa firme, camina. Pero no busques un camino, sino construye, vive, disfruta de cada escalón. No hay meta lejana, sólo voluntades frágiles. Ser perseverante tendrá su recompensa, recogerás aquello que siembres y nadie podrá decirte jamás, que no pudiste hacerlo.

Quizás no siempre podamos sortear todos los obstáculos, pero ¿qué tiene de malo caer en ellos, si de todo se acaba aprendiendo?

La vida nos va haciendo fuertes con el tiempo, y en cada curva peligrosa donde nos estrellamos, nos deja escrita a fuego una lección. Acumulamos experiencias, saboreamos momentos, sentimos miedo…

Por eso cada camino es único e irrepetible, es una vida.

Tu camino, eres tú.

-Estrella Fugaz.

 

Plumaje

No te escondas, ya sea por miedo o vergüenza. La cobardía es mejor dejarla para otras cosas, y así ahorrarnos una equivocación o un acto impulsivo. Porque a veces es mejor que no nos salga esa vena valiente que está tan sobrevalorada.

Camuflamos lo que somos porque nos parece horrible. Luchamos por llegar a ser algo muy difícil de alcanzar, un ideal construido con cimientos invisibles que se viene abajo como un castillo de naipes, cada vez que nos encontramos de frente con la realidad.

¿Dudas, errores?

El mundo sigue girando y la vida continúa gracias a éstos. ¿Qué sería de nosotros si lo hiciésemos todo bien?. No aprenderíamos de los fallos, no tendríamos experiencias que contar, ni motivos para aconsejar a otro y que no haga la misma estupidez que tú.

No se puede empezar de cero pretendiendo borrar el pasado. Somos el fruto de nuestros hechos, todos ellos. Quizás en lugar de olvidar, hay que aprender…

-Estrella Fugaz.

Engranaje

Somos piezas que vagamos por el mundo intentando encajar con otras, para que así nuestro motor se vuelva fuerte y avance. A veces alguna de ellas se va sin avisar, y todo nuestro mundo queda parado, roto, inestable y frágil.

Nuestro ser se detiene, y aunque camina lentamente, ya no lleva el mismo ritmo de antes. Intenta adecuarse ahora a la nueva melodía que resuena en nuestra alma hueca.

Este engranaje oxidado necesita alguien que lo sane, o conformarse con una falsa pieza que ni siquiera encaje. Todo sea por ocupar ese hueco por el que se están escapando los recuerdos, y también los sentimientos.

O tal vez las ganas.

Porque estamos hechos con trocitos de aquellos que nos quieren. Sin ellos no seríamos lo que somos. Da igual que fuesen pasado, que sean presente o quizás futuro. Lo importante es cuánto significaron y porqué llegaron a formar parte de ti.

-Estrella Fugaz.