Otoño

Las hojas cubren el suelo de mi calle, y cuando camino por encima, se quejan entre crujido y crujido. Todo se ha vuelto más ocre y sepia, como la foto antigua de nuestros antepasados.

La lluvia aparece y desaparece a su antojo, dejando charcos aislados, donde las ramas flotan buscando tierra firme.

El viento sacude los árboles, y las hojas secas van cayendo lentamente. Algunas incluso aterrizan como polizones en tu pelo, y luego la brisa te los arrebata para llevarlos a alguna otra parte.

Los niños saltan sobre los charcos para salpicar agua y así estrenar sus botas. La nostalgia se cuela como rayos de sol entre las rendijas de una persiana a medio bajar.

La rutina comienza a invadir nuestra vida, las vacaciones quedan atrás pero los recuerdos permanecen…

Otoño para muchos es más que una estación.

Otoño es poesía… Y eso Manuel Machado, bien lo sabía:

En el parque, yo solo…
Han cerrado
y, olvidado
en el parque viejo, solo
me han dejado.

La hoja seca,
vagamente,
indolente,
roza el suelo…
Nada sé,
nada quiero,
nada espero.
Nada…

Solo
en el parque me han dejado
olvidado,
…y han cerrado.

 

OTOÑO, Manuel Machado.

Anuncios

Fingir

¿Por qué no dejas de fingir de una vez?

Sí, tú.

Aparentas ser más fuerte que el acero y todo sentimiento que choca contra ti, se resbala hasta caer al suelo, donde lo pisoteas después. Nunca quieres sentir nada y cuando lo haces, lo quitas de en medio.

Te haces el duro pero por dentro eres de cristal. Toda esa coraza te hace ser lo que no eres y ocultar tus mayores miedos… ¿Qué quieres que te diga?, es lo más hipócrita y masoquista que he visto en mi vida.

No finjas que no te importa, que no te duele o que lo has olvidado, porque hay cosas que siempre permanecen por mucho que uno quiera apartarlas a un lado.

Ya no miras a los ojos, porque sabes que los míos te traspasan…

Ignoras todo lo que digo y te alimentas de los que te ensalzan.

Al menos yo te veo como eres. Tú ya no me engañas.

Pero tu orgullo sigue siendo más fuerte que la tela de las arañas…

-Estrella Fugaz.

 

En picado

Hay un vacío inmenso bajo sus pies, pero no está sintiendo la caída. Se aferra a las pequeñas cosas de valor que se encuentra en la bajada.

No sabe si al final habrá un colchón que la salve, un mar que acalle su risa o un infinito ensordecedor… Pero sigue cayendo en picado.

Nunca tuvo miedo a las alturas ni tampoco le daba vértigo cuando se asomaba a sus pensamientos. Aquello parecía un cuento para no dormir, un pasaje del terror.

Sociedad, esa palabra de 8 letras que se dice con la boca pequeña, temiendo quedar mal. Es el filtro más estricto que te encontrarás jamás, y el barniz con el que se cubren todos lo que caen como fichas de dominó.

Sociedad, ese lugar abstracto que pisamos cada día, y donde a la vez eres pisado. Un sitio donde no hay sentimientos verdaderos, sólo apariencia y críticas.

Sociedad, esa tijera que corta el patrón deseado, con el resto hace un ovillo y lo tira a la basura. Herramienta de guerra, que todos los días juega al despiste con miles de vidas anónimas.

Sociedad, aquel tarro que nos asfixia, reduce nuestro espacio, pero muy bonito nos lo pintan. Las inseguridades vuelan, pero acaban estrellándose una vez más.

Sociedad, qué bonita palabra, y qué fea es cuando la miras de cerca y te caes de nuevo en picado.

 

Big Bang

Dos cuerpos se abrazan.

Llega el silencio…

No hay mejor sitio que entre unos brazos, y no hay mejor beso que aquel que se da entre sonrisa y sonrisa.

Tu mirada es un balcón con vistas al infinito, que esconde una galaxia tras la retina.

Con los lunares que, como manchas de pintura, salpican tu cuerpo, creo constelaciones con la punta de los dedos.

El latido de tu corazón es una melodía que sólo mis oídos entienden, y mueve los planetas a su antojo, entre órbitas contiguas.

Eclipsas con sólo parpadear, y dejas ciego a cualquiera.

Dos cuerpos se abrazan.

Llega el silencio, cuando ya muere el ruido, después de la gran explosión.

Lo llaman Big Bang, y es el escondite perfecto para lo que me haces sentir…

-Estrella Fugaz.

Tormenta

Esta noche una tormenta ha cubierto de gris este cielo de verano. La lluvia ha calado la ropa tendida y los truenos han dejado eco en las montañas. Hay nubes estancadas en el ambiente sombrío y oscuro que nos rodea.

Siempre dicen que después de la tormenta llega la calma, pero nunca sabes cuánto tiempo va a pasar hasta que se despeje. No sabes si el sol va a volver a brillar igual que antes o si el cielo va a seguir siendo tan azul.

En las personas, todo esto también funciona así. Unos días somos tormenta y otros sol. Algunas veces nos hundimos y otras flotamos. En ocasiones lo hacemos solos y otras acompañados.

En las buenas están todos, pero en las malas hay que estar hecho de un material especial que no suele abundar.

Quien te quiere: No se aleja. No se va. No se pierde…

Porque sin importarle el viento en contra, permanece.

Quien te quiere: No te ignora. No huye. No se esconde…

Porque eso no es ser un amigo, eso es de cobardes.

-Estrella Fugaz.

Salado

Vienes y vas, como la inspiración del poeta que vive enamorado de su musa.

Vienes y vas, como las olas de un mar revuelto, azul, nervioso y salado.

Vienes y vas, como el tic-tac que marca la hora de nuestros besos.

Vienes y vas, como tu pelo al viento mientras caminas a lo lejos.

La luna tiene hoy ojos tristes porque el sol no la ha saludado.

El viento no se da cuenta de que te habías enamorado.

Las montañas guardan hoy el secreto de tus ojos.

Pero tu sonrisa delata junto a tus labios rojos.

 -Estrella Fugaz.

 

 

Frágil

Lo siento.

Ya sé que me dices que no pida disculpas, pero yo así lo creo. Hago lo imposible cada día por sacarte la sonrisa, y así merecerme otras 24 horas más ese sitio especial que me tienes guardado junto a ti.

Lucho con todas mis fuerzas para que nada te moleste, todo esté perfecto y ningún problema tonto te amargue el resto del día. Intento hacerlo lo mejor posible, pero ya sabes que soy humana y también me equivoco.

Lo siento.

Porque a veces te he fallado y no he sabido consolarte. Mis caricias y buenos gestos se han quedado pequeños. Por esas veces que no sé qué es lo que quieres o lo que dejas de querer. De no saber si hablar o dejar que el silencio sea el que cure la herida.

La vida me llegó sin instrucciones. Sólo soy una novata en un trabajo que a veces le viene grande. Soy frágil. Creo que tú lo sabes, porque te conoces mis puntos débiles, y que si los tocas, puedo romperme.

Lo siento.

Espero que tú también te des cuenta que no soy de piedra.

-Estrella Fugaz.

 

Euforia

Siento en cada tramo de piel un cosquilleo que me mueve a ser feliz, y cuando lo soy no me doy cuenta. Me distraigo con las cosas efímeras y pasajeras, y esa felicidad se acaba marchando con ellas.

Luego reflexiono otra vez. ¿Por qué no soy feliz?

Será porque nos pasamos la vida pensando y nos olvidamos de vivir. Que no sirve de nada darle vueltas a las cosas. Ir al grano es la mejor solución.

Ser feliz y sentir que estamos eufóricos, llenos de ganas de comerse el mundo y que no sea el mundo el que te coma a ti.

Romper esas barreras que se cruzan y nos hacen dudar hasta de uno mismo. Esa inseguridad que ahoga como un nudo traicionero que no quiere desliarse, donde al final es mejor tener maña que fuerza.

No te engañes. Que tu mente no invente ni te coma por dentro después de tantos pensamientos que no son reales. Historietas que formula sin permiso y nos hacen sentir miedo por algo que al fin y al cabo, hemos creado nosotros mismos.

Silencia tu mente y vive…

-Estrella Fugaz.

La Vida

La vida te da, pero también te quita.

La vida es un juego, con una partida. Puedes ganar muchas veces y perder otras tantas, pero siempre se aprende en cada jugada. La vida es un sueño fugaz, una melodía que no vuelve a empezar, un tesoro personal, una historia para contar.

La vida es el ruido comprendido entre dos silencios, una vela que se consume, un cúmulo de pensamientos. La vida es un regalo, un abrazo infinito, un baúl de recuerdos. La vida son instantes, personas especiales, una lucha constante y a veces también sufrimiento.

 

La vida te da, pero también te quita.

El día menos pensado te roba a alguien preciado, te quedas sólo y pensando por qué ha pasado. Pero estás seguro de que esté donde esté, te sigue mirando, viendo tus logros y también tus fracasos. Riendo contigo y también llorando.

A todos la vida alguna vez nos ha robado, pero lo que no sabe es que con el cielo hemos hecho un pacto. Un secreto que se revela cada noche en la oscuridad, y en forma de estrella cubre el firmamento. Desde allí brillan, desde allí nos miran, desde allí nos siguen cuidando…

“La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan. Si puedes recordarme, siempre estaré contigo” – Isabel Allende.

 

-Estrella fugaz.

“Dedicado a todas esas personas que ya no están con nosotros; y en especial a mi abuela.”

Dinastía

Las pirámides de Egipto fueron testigos de amores imposibles que se escondían de los vientos del desierto y buscaban un oasis entre las pocas sombras que allí se hallaban.

Guardaban también secretos de miradas, que iban tapadas bajo un velo tatuado de historias. Nadie supo jamás qué fueron de aquellos silencios que huyeron entre las dunas.

El aire cálido ha borrado ya las huellas de todos aquellos caminantes que vagaron en busca de algo mejor. Los granos de arena que apretaste con el puño para luego dejarlos volar poco a poco, se han perdido en los adentros de la noche.

Hay un hueco para tu frío corazón en este rincón, donde el sol de media mañana acecha con sus rayos.

Te mueves rápido y te camuflas en el horizonte, pero mientras tanto, Egipto te sigue espiando y hasta los faraones de antiguas dinastías, observan de reojo la maldición que impregnas a cada paso.

-Estrella Fugaz.