Escapa(ra)te

Un día cualquiera miras al espejo y te das cuenta que ahora es un cristal transparente, porque no te ves por ninguna parte. Ahí es cuando el mundo se viene encima como un jarro de agua fría que te recorre cada vértebra. Tu reflejo se ha disipado.

Desde allí se veía todo de forma distinta. Algo en tu mente te susurraba un “escápate“, pero no sabías cómo, y mucho menos a dónde ir. Aquello era como una ventana con vistas a ninguna parte.

Y ahí te quedas sin saber lo que va a pasar, si alguien vendrá a salvarte o acabarás encerrado para siempre. A veces uno vive esperando y ni siquiera sabe por qué.

Se pone de excusa el futuro, para intentar enterrar el pasado y evadirse del presente. “Mañana será mejor”, “ya se me pasará”, “todo lo bueno está siempre por llegar”…

No hay nada más triste que soñar con poder volar y acabar viviendo arrastrado.

Ese cristal está hecho del mismo material que la coraza que llevas puesta día a día. Esa armadura que muy poca gente es capaz de sobrepasar para poder llegar a lo más interno de ti. Pero cualquiera no es capaz de atravesar la aduana de tus sentimientos, y en ocasiones el pago por ello sale realmente caro…

-Estrella Fugaz.

 

 

 

 

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Solitario

Cada página de este libro de sueños acaba siendo arrancada por algún motivo que desconozco. Siempre son las circunstancias, pero sobre todo las personas las que trastocan estos caminos, convirtiéndolos en puros laberintos sin salida.

Me pregunto qué hay que hacer en esta vida para dejar de ser invisible.

Que alguien nos enseñe cómo hacer para que te acepten tal y como eres, sin tener que traicionarse a uno mismo. Que hasta la sombra que te acompañaba te ha dejado, porque se ha hartado de esas frías noches de invierno llenas de canciones tristes.

La autoestima está hundida en la miseria, y la vida se ha quedado pobre de sonrisa y afecto. Solitario se ha quedado el amor, tras haberse escapado de entre sus dedos.

Siguen sin entender que la intención es lo que cuenta, que más vale una caída a tiempo que vivir por siempre en las nubes.

Una de cal, tres mil de arena.

Yo sigo buscándote en cada grano, pero ya no estás en esta playa.

Te llevó la marea y se acabó el verano…

Ahora llueve por fin, pero por mucho que me guste, sigo sin tenerte aquí.

-Estrella Fugaz.

 

Danza

Los movimientos que vienen y van como el viento que se lleva a las palabras, y no se sabe dónde. Una vuelta, dos, tres… Ahora ya está lista para caer de nuevo en sus brazos, como quien tropieza con la misma piedra una y otra vez.

Mi compás y el tuyo, tan dispares pero armónicos al mismo tiempo. Un silencio en mi música coincide con un grito ensordecedor en la tuya. Voy hacia la izquierda y tú a la derecha, y cuando me elevo en un salto, tú ya estás en el suelo.

Coger carrerilla y quedar suspendida en el aire por unos instantes. Girar y girar sobre las puntas de mis pies pero no encontrar la mejor dirección.

La danza nos envuelve y sigo sin saber lo que pretendes con cada movimiento improvisado. Miro hacia otro lado, pero allí estás siguiéndome con la mirada.

Seguíamos sin encontrar el momento exacto para coincidir en nuestro baile, y entre nota y nota la noche se hizo día, donde comenzaban a filtrarse los primeros rayos de sol.

Intentaba con todas mis fuerzas acercarme y tú más te resistías, y en ese preciso instante en el que mis labios rozaron los tuyos, la canción llegó a su fin, al igual que nuestra danza y oportunidad, que nunca jamás se podrán repetir…

-Estrella Fugaz.

 

 

 

 

Contorno

El frío está llegando a la ciudad, las luces de las farolas se están encendiendo antes y los gatos se pasean, elegantes por las calles desiertas.

No se oye ni un alma en medio de este silencio. Los cristales del coche están empañados y ella dibuja corazones en ellos. Con el tiempo aparecen gotas condensadas que van borrando poco a poco el contorno de sus obras de arte.

La nostalgia se pasea libremente por su pensamiento, y trae a la memoria en cada silencio, aquellos recuerdos que guarda como tesoros bajo llave.

El taxi ha parado y ahora toca abrigarse de nuevo. En la avenida nadie le espera, pero ella está segura de que alguien pasará y quizás sin conocerla le diga lo guapa que está con esa gabardina roja.

El tiempo pasa. La calle sigue vacía, en calma, oscura y cada vez más fría. Su pelo cada vez más mojado por la tenue lluvia y su sonrisa rota que se esconde tras sus labios color carmín.

La noche se hace eterna y ella sigue esperando a que aparezca él. Pero lo que no sabe es que quizás no es ni el lugar, ni el momento indicado… Porque el amor no se fuerza, ni se busca.

El amor te encuentra el día menos pensado y ni tú mismo lo esperas…

-Estrella Fugaz.

 

Panorámica

Contigo todo es posible.

Quizás algún día entiendas todo lo que aprendo de ti. Ojalá notes ese vértigo que yo siento cuando te ríes de mis tonterías y el cosquilleo de mariposas con sólo rozarme con los dedos.

Abrazarte es el refugio más seguro de este mundo y tus besos el veneno sin antídoto por el que me daría igual morir. Tu voz es la música de mis sueños y tus ojos un asiento con vistas panorámicas, donde más de uno se quisiera sentar.

Tu completas mi mitad, y sin ti, mi vida no sería la misma. El tiempo a tu lado pasa demasiado rápido, como si las manecillas del reloj tuviesen siempre prisa.

Muchos recuerdos guardamos en botellas de vino vacías, después de conversaciones infinitas sobre cualquier cosa. Daba igual de qué hablar porque contigo siempre era interesante.

Después, nuestra canción, que acaba filtrándose entre las rendijas de los sentimientos, poniéndonos los vellos de punta cada vez que la escuchamos…

Y ese baile, ese llanto, ese abrazo que roza el “adiós”, esos besos robados, tus cartas y sobre mi ropa tu olor. Eres mucho más que aquel que me acompaña en el caminar, estás en cada detalle, en cada recuerdo y en cada poema rozando las letras, paseándote por mi mente sin avisar…

-Estrella Fugaz.

 

 

Tatuaje

Él, y luego está ella.

No lo saben todavía pero, aunque son desconocidos, pronto se cruzarán en el camino de manera inesperada. Quizás no sea casualidad y el destino esté moviendo los hilos a conciencia para que acaben conociéndose y, tal vez, se dejen el uno al otro alguna que otra huella que como un tatuaje quede impresa en la piel.

Tan diferentes y a la vez tan parecidos. Hechos el uno para el otro. Sólo hace falta un simple “hola” para que toda una historia comience. ¿Nunca lo habéis pensado?

Intenta recordar el momento justo en el que conociste a alguien que signifique mucho para ti. ¿Qué hubiese pasado si ninguno de los dos hubiese entablado una conversación o se hubiera reído de un simple chiste malo?

Seguiríais siendo desconocidos, y un baúl repleto de recuerdos ahora estaría vacío. Esa persona no tendría ni un pedazo vuestro, ni un simple nombre que recordar y poner cara o alguien al que querer.

Valora más a las personas que conoces porque, de 7 mil millones de habitantes que tiene este mundo, todas ellas han llegado a ti. Algunas han permanecido, otras se han ido, algunas te han hecho daño y con otras has acumulado buenos momentos…

Nunca se sabe quien está por llegar…

-Estrella Fugaz.

 

 

 

 

 

Mariposas

Una mariposa revolotea solitaria por los jardines, y tiene los colores más brillantes que jamás ella había visto. Ese movimiento desenfrenado le recordaba mucho a todo aquello que él alguna vez le hizo sentir🦋

Cuando estás con alguien así, el mundo tiene más colores de los que ya existen, el tiempo puede pasar mucho más rápido de lo que ya hace, y cualquier cosa es la excusa perfecta para echarle de menos…🦋

Aunque fuese un simple insecto con alas, es lo más parecido a lo que sintió su estómago con cada sonrisa, mirada, silencios, abrazos, “te quieros”… Y que ahora ya no siente🦋

Ella piensa que como te has ido, las mariposas también se fueron detrás, porque él era su verdadero dueño y por su culpa había sentido tantas cosquillas🦋

Ahora se dedica a caminar por jardines y parques en busca de aquellos pequeños insectos, por si aún tienen ganas de volver…🦋

…y que así, él también lo haga🦋

-Estrella Fugaz

🦋🦋🦋

 

 

 

 

Otoño

Las hojas cubren el suelo de mi calle, y cuando camino por encima, se quejan entre crujido y crujido. Todo se ha vuelto más ocre y sepia, como la foto antigua de nuestros antepasados.

La lluvia aparece y desaparece a su antojo, dejando charcos aislados, donde las ramas flotan buscando tierra firme.

El viento sacude los árboles, y las hojas secas van cayendo lentamente. Algunas incluso aterrizan como polizones en tu pelo, y luego la brisa te los arrebata para llevarlos a alguna otra parte.

Los niños saltan sobre los charcos para salpicar agua y así estrenar sus botas. La nostalgia se cuela como rayos de sol entre las rendijas de una persiana a medio bajar.

La rutina comienza a invadir nuestra vida, las vacaciones quedan atrás pero los recuerdos permanecen…

Otoño para muchos es más que una estación.

Otoño es poesía… Y eso Manuel Machado, bien lo sabía:

En el parque, yo solo…
Han cerrado
y, olvidado
en el parque viejo, solo
me han dejado.

La hoja seca,
vagamente,
indolente,
roza el suelo…
Nada sé,
nada quiero,
nada espero.
Nada…

Solo
en el parque me han dejado
olvidado,
…y han cerrado.

 

OTOÑO, Manuel Machado.

Fingir

¿Por qué no dejas de fingir de una vez?

Sí, tú.

Aparentas ser más fuerte que el acero y todo sentimiento que choca contra ti, se resbala hasta caer al suelo, donde lo pisoteas después. Nunca quieres sentir nada y cuando lo haces, lo quitas de en medio.

Te haces el duro pero por dentro eres de cristal. Toda esa coraza te hace ser lo que no eres y ocultar tus mayores miedos… ¿Qué quieres que te diga?, es lo más hipócrita y masoquista que he visto en mi vida.

No finjas que no te importa, que no te duele o que lo has olvidado, porque hay cosas que siempre permanecen por mucho que uno quiera apartarlas a un lado.

Ya no miras a los ojos, porque sabes que los míos te traspasan…

Ignoras todo lo que digo y te alimentas de los que te ensalzan.

Al menos yo te veo como eres. Tú ya no me engañas.

Pero tu orgullo sigue siendo más fuerte que la tela de las arañas…

-Estrella Fugaz.