Vacío

Ella le escribe al silencio una canción con notas mudas, y él la comprende perfectamente. No habla del pasado ni del futuro, del amor o del odio… Simplemente de la vida, que aunque a veces callada, te hace pasar por lugares con tanto ruido, que te dejan sordo.

El silencio quiere responder con una carta, pero sólo encuentra vacío en su interior. Busca y rebusca alguna palabra, pero todo está oculto por el miedo.

En ocasiones, cuanto menos parece haber en alguien, más hay. Las personas que se sienten vacías después de haber sufrido tanto, son las que dan más de sí a los demás.

El vacío no es malo, porque la imaginación es capaz de llenarlo de cualquier cosa. La valentía siempre ha sido valorada, pero hay que tener en cuenta que el valiente es valiente, hasta que el cobarde deje de serlo.

Por muy mudas que sean las canciones de ella, el silencio es capaz de oírlas y el vacío se llena de satisfacción. La imaginación se hace la valiente ante tanto ruido y el miedo cobarde deja de jugar al escondite con la vida.

Quizás no entiendas este texto en absoluto, o encuentres en él verdades…. O quizás sólo esté lleno de palabras vacías, que en el fondo llenen más de lo que piensas…

 

-Estrella Fugaz.

 

 

 

Fuerza

La vida entera nos pasamos tirando del carro de nuestros problemas. A veces pesan menos y otras veces pesan más, pero hay quienes sacan la fuerza de donde no la hay. Otros buscan una mano amiga que les impulse de nuevo para arriba y así poder seguir adelante.

Algunos tienen el don especial de vivir siempre con una sonrisa en la cara a pesar de todo lo malo, mientras otros se quejan por cosas vanas.

Siempre cuando hablamos de fuerza, todos piensan en fuerza física, músculos, grandes pesos que levantar… Pero en realidad vale más aquella que levanta ánimos, vence a los problemas, empuja las malas vibraciones…

La fuerza no tiene forma, sino que se lleva dentro sin importar la edad o el género. A veces espera callada y en el momento menos pensado sale a relucir, dejando a todos atónitos.

Más mérito tienen aquellos que se levantan cada mañana y siguen luchando por sus familias, trabajando y llevando hacia delante una enfermedad por dura que sea; que los que idolatran su cuerpo y buscan perfecciones, en lugar de valorar sus imperfecciones…

-Estrella Fugaz.

 

 

Parachoques

Tiene abollados los recuerdos, después de tantos tropiezos. Necesita con urgencia un taller de chapa y pintura para volver a ser lo que era.

Que le cubran los arañazos que un día otros dejaron sobre el capó y le cambien las bombillas fundidas de los faros, sus ojos, que quedaron sin brillo tras el cortocircuito.

En el maletero esconde todo el peso del ayer, como viejas pertenencias difíciles de tirar a la basura. Allí se amontonan unas con otras las alegres o tristes historias del pasado, recuerdos de toda una vida, canciones en cassettes que jamás volverán a ser escuchadas…

El motor está desgastado de vivir la vida a toda velocidad y su pensamiento es el volante, que algún día giraste para tomar la curva peligrosa de su sonrisa.

Los frenos están gastados de tanto pisarlos para acabar derrapando en el barro de tus inseguridades. La radio está rota y el parabrisas ya es incapaz de quitar las lágrimas de lluvia que cubren y empañan los cristales.

Se le olvidó ponerse el cinturón en caso de urgencia y ni al airbag le dio tiempo a salir y salvarte de tus propios actos.

Arranca y sigamos nuestro camino, no vaya a ser que después de todo, acabemos en el desguace…

-Estrella Fugaz.

(A)ma(r)nos

No hay nada más perfecto que el lenguaje de las manos mezclándose con miradas. Un abrazo, una caricia, una cosquilla… Siempre y cuando sean las manos adecuadas las que abracen, acaricien y cosquilleen.

Cierto es que amar se puede de muchas formas, intentando evitar hacer daño al otro, o a uno mismo. Aprender cual es tu sitio es importante, al igual que defender el lugar que propiamente te mereces porque lo has ganado.

El amor nace, crece y se hace grande.

El amor no se impone ni se fuerza.

El amor es conectar con el otro hasta parecer uno.

El amor es cosa de dos, y hay que aprender a cerrar la puerta.

Nadie elige de quién enamorarse, eso viene con el tiempo. No buscamos atarnos con otra persona para evitar que la soledad nos consuma. Simplemente es encontrar unos brazos que nos defiendan de nuestros miedos, unas manos que nos ayuden a levantarnos después de cada caída y un alma que complete esos vacíos que existen en ti.

¿Qué más da lo que piensen los demás, cuando sólo tú mismo has elegido tu camino y tu meta? No dejes que nadie te desvíe por senderos peligrosos y acabe con aquello que tanto te ha costado construir con aquella persona, que un día quiso compartir su camino contigo.

-Estrella Fugaz.

Paseo

El cielo se le viene encima, y no tiene la fuerza suficiente como para sostenerlo. Prefiere dejarse aplastar y hundir la nariz en la tierra hasta quedar sepultado. La niebla es tan espesa, que se puede masticar.

Sus pasos se marcan en el arcilloso suelo y va dejando una estela con su caminar. El aire le roza las mejillas y alguna que otra gota de lluvia, se pierde por su pelo.

No tiene destino fijo, únicamente se deja llevar.

¿Nunca has querido dejarlo todo en pausa, y simplemente ponerte a caminar? Las olas del mar quedarían silenciadas al no poder romper en la orilla,  las nubes cuajarían y el viento no se atrevería a mover ni un grano de arena. Las gotas de lluvia quedarían suspendidas como perlas y el cielo no se desplomaría tan rápido sobre nuestras cabezas.

Ahora no hay nada que te pare, no hay nada que te desestabilice…

“Nunca te puedes rendir, todo pasa y todo llega. Lucha siempre.” -Pablo Ráez

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DEP.

-Estrella Fugaz.

 

 

Nubarrones

El sol se ha camuflado una vez más entre las sombras de unas nubes más espesas que la nata montada. El paisaje ha perdido su color intenso, y la escala de grises es la protagonista en este día de marzo. El mar, cual espejo de plata, está tranquilo, pero busca tempestades para no aburrirse tanto.

Hay un barco a la deriva tentando al horizonte, y una gaviota que dibuja una “V” en el aire. Todo huele a sal, espuma y humedad en esta playa vacía donde las olas rompen sin armonía.

La arena mojada nos cala la ropa al sentarnos sobre ella, y las huellas de nuestros pasos se las come el agua. Pescadores en la orilla, pacientes esperan a peces distraídos que en sus anzuelos, mueran por la boca.

Cuántas cosas ocultas tras una foto en blanco y negro que sabe a pasado y huele a viejo.

Cuántos detalles perdidos tras las cuatro esquinas de ese pequeño trozo de papel…

Quién pudiera atravesarlo…

Pero no sé cómo, ni tampoco sé por qué.

-Estrella Fugaz.

Voraz

Que las fronteras no separen corazones, ni el atardecer que se come el horizonte, me deje sin la luz de tu sonrisa. Siempre fuiste más de valles y llanuras, mientras yo me complicaba la vida con las montañas rocosas y acantilados.

Ojalá el aire que peina mi pelo en la espesura, me traiga con él ese aroma que intento recordar y no puedo. Esa fragancia que huele a infancia y teletransporta con solo cerrar los ojos un instante.

Quisiera algún día volver a tener delante a todos aquellos que caminaron conmigo, pero el día menos pensado se desviaron hacia otros senderos y así poder decirles a la cara que el camino fue duro, pero encontré otros con quienes compartirlo.

Prefiero mil veces seguir luchando, que anclarme a eso que te corta la circulación y te impide caminar. Prefiero vivir y correr el riesgo de perderme, porque de los errores se aprende y todos los laberintos tienen salida.

Quiero que te sueltes de mi mano, si con eso eres feliz, porque no soy quién para decidir sobre tus pasos. Si algún día quieres volver, aquí estaré para agarrarte y hacer de nuestro camino y nuestras huellas otro intento, y que pisemos la meta juntos, esta vez.

-Estrella Fugaz.

(Voraz – YouTube)

Perfecta

Ocho letras se quedan cortas para definir lo que hoy tengo intención de plasmar en este rincón. La vida nos hace y nos deshace a su antojo. El tiempo nos persigue, hasta alcanzar nuestros pasos.

Nadie elige cómo ser, pero sí de quién rodearse, a quién amar, o a quién decir adiós. No soportamos cuando nos comparan, ni tampoco entendemos cómo hay gente que quiere ser perfecta a toda costa, cuando es algo imposible.

¿Qué mejor perfección que las imperfecciones?, ¿qué mejor manera de ser, que ser uno mismo?

Miro a mi alrededor y veo gente guapa, pero podrida por dentro, como si fuesen manzanas. Veo gente que merece la pena, escondida tras la sombra de otros muchos que no le llegan ni a la suela del zapato. Veo complejos, muchos complejos, en las mentes de todos aquellos que no os gusta ser como sois.

Veo que se pierde el tiempo en cosas superfluas en lugar de en lo que verdaderamente importa, y que la sociedad muere día a día por culpa de aquellos que mientras mejoran su físico, empeoran su alma.

-Estrella Fugaz.

 

 

 

 

As

Algún día le contarás cómo era aquel viejo truco que siempre te guardabas bajo la manga. Quizás cuando menos se lo espere, le salva de algo importante, y ya tiene la excusa perfecta para deberte la vida.

Qué quieres que haga, si lo único que necesita es ver pasar el tiempo cogida de tu brazo, mientras creáis recuerdos en cada esquina… y después hacer un álbum que recoja cada instante y poder revivirlo hasta gastarlo.

Ya lo dicen por ahí “quédate con quien te bese el alma, y no la piel”.

A veces es bueno arriesgar para ganar, y no perder una oportunidad, que tal vez fuese la última.

Hay que aprender a dejarse llevar, vivir el momento y no mirar atrás… Tres pasos para ser feliz, pero no los únicos. Sólo hay que saber donde buscar, para construir así el camino correcto, que nos lleve a nuestras metas.

-Estrella fugaz.

 

Despedida

Hay unas vías de tren al otro lado de la puerta, y yo no quiero pasar. Al final lo hago porque no hay más remedio, y el tren se va.

Antes de partir, siempre me dices con esa sonrisa tan bonita: “Esto no es una despedida, sólo un hasta luego”. Me besas en la cara y yo te abrazo tan fuerte como puedo, porque sé que estaré tiempo sin poderlo hacer de nuevo.

Siento como si me arrancasen uno de los trozos más importantes de mí, y me quedase coja y sin equilibrio. Maldigo cada centímetro que nos separa (que no son pocos), y cada billete de vuelta.

Los días se hacen más largos, y el calendario medio tachado espera impaciente el día en el que volveré a verte.

Ojalá llegue ese día en el que se acaben las despedidas, los trenes y los calendarios.

Ojalá llegue pronto, y esos kilómetros se conviertan en centímetros.

-Estrella Fugaz.